De la tensión cotidiana a los ataques de pánico
El estrés crónico no gestionado es uno de los principales detonantes de los trastornos emocionales en la actualidad. Cuando los niveles de alerta alcanzan su punto máximo, el individuo puede experimentar intensos ataques de pánico, los cuales irrumpen de forma súbita con síntomas físicos alarmantes que merman la seguridad personal y la autonomía.
